MENSAJES DE DIOS NUESTRO PADRE
Rosario vespertino.
Temas:
- Quiero que tengáis ésa Fe
inquebrantable, ése amor a prueba de todo y, sobre todo, ésa confianza
plena en Mí, que Soy vuestro Padre y vuestro Dios.
- Para Mí, todos vosotros sois Mis
hijos y Yo os doy a manos llenas a todos pero, ciertamente, no todos
quieren recibir Mi Amor como Yo lo doy.
- He de enviar ahora a Mi Santo
Espíritu a la humanidad entera, para que seáis tocados por ésta Luz Divina
y podáis tener una Fuerza grande y podáis luchar contra la maldad de
satanás.
- DadMe, de ahora en adelante,
todos los momentos de vuestra existencia hasta que seáis tomados de
regreso al Reino de los Cielos.
- Estáis engañados por satanás y
estáis cuidando solamente vuestros bienes materiales y no vuestros bienes
espirituales, que son los más necesarios para vuestra salvación eterna y
la de los vuestros.
Mensaje de Dios Padre a J. V.
Primer Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Quiero que tengáis ésa Fe inquebrantable, ése amor a prueba de todo y, sobre todo, ésa confianza plena en Mí, que Soy vuestro Padre y vuestro Dios.
Hijitos Míos, desde hace mucho tiempo os vengo diciendo que no le deis importancia grande a los acontecimientos de la purificación, sino al regalo que vendrá después.
Sobre: Quiero que tengáis ésa Fe inquebrantable, ése amor a prueba de todo y, sobre todo, ésa confianza plena en Mí, que Soy vuestro Padre y vuestro Dios.
Hijitos Míos, desde hace mucho tiempo os vengo diciendo que no le deis importancia grande a los acontecimientos de la purificación, sino al regalo que vendrá después.
Ciertamente, es muy diferente el
escuchar la Palabra que el vivir la acción. Ya escuchasteis la Palabra desde
hace tiempo, pero hoy fue Mi Palabra, Mi Palabra de Dios, que decía lo que os
he venido anunciando, que debéis tener calma y Sabiduría Santa para poder
sobrellevar los acontecimientos que se darán, pero, que, todo esto va a ser
para bien y ahí es donde entra la confianza que debéis tener todos vosotros,
que si os he dicho que os voy a estar acompañando en todo momento, y que será para
vuestro bien, así lo deberéis tomar, Mis pequeños.
El bien será el cambio universal. El
bien será que, si vuestra vida es tomada, será en el momento mejor para
vosotros y que encontraréis la salvación eterna. El bien será vuestra lucha por
el bienestar de los demás, para su salvación. El bien será vuestra unión, para
que os unáis Conmigo, para que se obtengan grandes cosas para el Universo
entero. El bien va a ser para que vosotros viváis lo que tanto os he prometido
que viviréis y que tuvieron vuestros Primeros Padres. Todo será un bien para
todos vosotros, los que estáis Conmigo.
Aquellos que no están Conmigo son los
que sufrirán más, porque en ellos no hay Fe, no hay confianza, no hay amor.
Vosotros habéis ya crecido en todo esto, porque estáis Conmigo y entendéis todo
lo que se va a dar, porque Yo os lo he explicado perfectamente.
Ciertamente os repito, reconozco que
vosotros sois pequeños, que no tenéis todavía la fuerza espiritual, para que se
dé en vosotros ésa confianza plena, ésa fortaleza para soportar todo lo que se
va a dar, pero para que se os dé, antes os enviaré a Mi Santo
Espíritu, para que vosotros seáis los apóstoles de éste tiempo, como lo fueron
Mis primeros apóstoles después del Pentecostés.
Mis pequeños, con esto os quiero dar
a entender, nuevamente, que nunca estaréis abandonados. Si vosotros observáis,
en cierta forma se van repitiendo episodios del pasado y se van dando en el
presente y siempre estoy Yo con vosotros. Vuestro momento es grande, es
bellísimo y por eso quiero que entendáis perfectamente éste momento de vuestra
vida, vuestro momento en la historia, vuestro momento en la eternidad. Esto se
recordará eternamente, sí, Mis pequeños, eternamente. Solamente hay una
oportunidad y por eso quiero que estéis Conmigo en todo momento, para que no
desperdiciéis esta oportunidad que tendréis una sola vez y se recordará
eternamente. Si vosotros pasáis esta prueba, en forma positiva y victoriosa,
imaginad el gozo que tendréis eternamente, no solamente vosotros, sino el Cielo
entero y si hay un error que os pueda costar la vida eterna, desgraciadamente,
también lo recordaréis eternamente, y no en un lugar bello, sino en un lugar de
castigo.
Mis pequeños, quiero lo mejor para
todos vosotros y por eso quiero que tengáis ésa Fe inquebrantable, ése amor a
prueba de todo y, sobre todo, ésa confianza plena en Mí, que Soy vuestro Padre
y vuestro Dios, que voy a estar con vosotros en todo momento y que
no quiero que dudéis porque, os he dicho que eso Me duele mucho,
porque la duda quiere decir que no Me tenéis confianza a Mí, que Soy vuestro
Creador y que puedo hacer todo en vuestra vida y en la de los vuestros.
Gracias, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla
Dios Padre,
Sobre: Para Mí, todos vosotros sois Mis hijos y Yo os doy a manos llenas a todos pero, ciertamente, no todos quieren recibir Mi Amor como Yo lo doy.
Hijitos Míos, vosotros lo sabéis perfectamente, que Mi Amor no tiene variables, no estoy un día de buenas y otro día menos bien.
Sobre: Para Mí, todos vosotros sois Mis hijos y Yo os doy a manos llenas a todos pero, ciertamente, no todos quieren recibir Mi Amor como Yo lo doy.
Hijitos Míos, vosotros lo sabéis perfectamente, que Mi Amor no tiene variables, no estoy un día de buenas y otro día menos bien.
Mis pequeños, Mi Amor es Infinito, Mi
Amor tiene una sola fase, un solo nivel, y esto es para todos, para buenos y
malos, para los que se merecen y no se merecen Mi Amor, a vuestros ojos,
porque, para Mí, todos vosotros sois Mis hijos y Yo os doy a manos llenas a
todos pero, ciertamente, no todos quieren recibir Mi Amor como Yo lo doy.
Vuestro corazón es el que sí es
variable y vosotros os debéis dar perfectamente cuenta de ello, porque vosotros
Me echáis la culpa, la más de las veces, de lo que sucede en vuestra vida,
cuando realmente vosotros sois los que afectáis lo que sale de Mí. Os he dicho,
que seáis buenos o seáis malos, Yo os voy protegiendo. A los buenos, trato de
que vayan a su perfección, a los malos, los trato de atraer hacia Mí, para que
venga ése cambio interior y que empiecen a necesitar de Mi Amor.
Todos vosotros necesitáis de Mi Amor,
es el Alimento Divino para vuestra alma, nadie puede vivir sin Mi
Amor, aún aquellos que se dicen malos, aún aquellos que Me atacan, aún
aquellos que están con el maligno. En algún momento necesitan de amor y por eso
le doy tanta importancia a esto, Mis pequeños y les hablo tanto de Mi Amor,
porque vuestra alma de él se alimenta.
Los más malos no pueden decir que se
alimentan de maldad, han aceptado la maldad dentro de ellos, buscan la maldad y
tratan de producir la maldad pero, ciertamente, también su corazón se
enternece, en algún momento, como cuando ven a un ser querido. Ya sea que amen
en estado adulto o a su bebé, todo corazón se enternece, pero vosotros debéis
buscar siempre el bien y dejar que Mi Amor se potencialice dentro de vosotros.
A las almas buenas, como os dije, les ayudo a que vayan hacia su perfección y a
las almas malas, que quieren desear y buscar llenarse de maldad, las toco, para
que ellas vayan sintiendo que el amor, que quizá no tuvieron desde pequeños y
que, por causas diversas, el amor que no creció en ellos, tengan la oportunidad
de comparar entre la maldad que están haciendo crecer dentro de ellos con el
amor que deben buscar.
Yo a nadie dejo abandonado, a todos
os busco para vuestra salvación eterna. Os debéis dar cuenta que vuestra
estancia sobre la Tierra es por un momento, que vuestro verdadero Hogar es el
Reino de los Cielos. Vuestra estancia en la Tierra, es para que produzcáis
amor. Ciertamente satanás ataca a las almas para que no produzcan el amor que
deben producir y es ésa la eterna lucha de las almas que están en la Tierra, no
llenarse de la maldad que satanás está dispersando por todos lados y
engañándoos para que vosotros no produzcáis el bien que debéis producir. Esa es
la eterna lucha de las Almas, y lo debéis tener muy presente, para que no os
dejéis engañar por satanás y que, además, deis lo que debéis dar durante
vuestra misión en la Tierra, que es puro amor.
Apoyaos en Mí, Mis pequeños, apoyaos
en Mi Amor, apoyaos en Mi Hijo Jesucristo, que os lo enseñó estando Él en la
Tierra. Seguid Su Vida, meditadla, hacedla vuestra y veréis que saldréis
victoriosos contra toda fuerza de satanás.
Gracias, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: He de enviar ahora a Mi Santo Espíritu a la humanidad entera, para que seáis tocados por ésta Luz Divina y podáis tener una Fuerza grande y podáis luchar contra la maldad de satanás.
(Lenguas…) Hijitos Míos, la maldad ha estado sobre la Tierra desde el Pecado Original. Mi Hijo vino a la Tierra para luchar contra ésa maldad y para dar a cada uno de vosotros una Fuerza espiritual superior, para vencer a toda ésa fuerza maligna que os rodea y esto lo obtenéis cuando seguís Sus Pasos, Sus Enseñanzas, cuando os llenáis de Su Sabiduría y de Su Amor. Él escogió doce discípulos para que llevaran estas Enseñanzas a todo el mundo, pero ellos no podrían haber hecho esta tarea, si no hubieran sido tocados antes por la Luz del Espíritu Santo. Con ello, primeramente, iban a poder vencer a satanás, porque, ciertamente, satanás ataca más a aquellas almas que están llenas de la Presencia Divina de Mi Hijo y después, se les dieran las capacidades, Sabiduría, amor, paciencia, muchos dones, para poder transmitir todas las Enseñanzas de Mi Hijo al resto de la humanidad.
Sobre: He de enviar ahora a Mi Santo Espíritu a la humanidad entera, para que seáis tocados por ésta Luz Divina y podáis tener una Fuerza grande y podáis luchar contra la maldad de satanás.
(Lenguas…) Hijitos Míos, la maldad ha estado sobre la Tierra desde el Pecado Original. Mi Hijo vino a la Tierra para luchar contra ésa maldad y para dar a cada uno de vosotros una Fuerza espiritual superior, para vencer a toda ésa fuerza maligna que os rodea y esto lo obtenéis cuando seguís Sus Pasos, Sus Enseñanzas, cuando os llenáis de Su Sabiduría y de Su Amor. Él escogió doce discípulos para que llevaran estas Enseñanzas a todo el mundo, pero ellos no podrían haber hecho esta tarea, si no hubieran sido tocados antes por la Luz del Espíritu Santo. Con ello, primeramente, iban a poder vencer a satanás, porque, ciertamente, satanás ataca más a aquellas almas que están llenas de la Presencia Divina de Mi Hijo y después, se les dieran las capacidades, Sabiduría, amor, paciencia, muchos dones, para poder transmitir todas las Enseñanzas de Mi Hijo al resto de la humanidad.
Pero a lo que voy, Mis pequeños, que
ése Pentecostés, primeramente fue para que se vencieran las fuerzas de satanás
con la Fuerza Divina con la que fueron tocados y llenos de la Luz del Espíritu
Santo. Las fuerzas satánicas, ciertamente han crecido, porque el hombre se ha
separado de la oración, de la vida de la Gracia, de la Pureza en sus corazones,
de ésa vida íntima que debéis llevar cada uno Conmigo, con vuestro Dios, con
vuestro Padre, con vuestro Creador, para eso he de enviar ahora a Mi Santo
Espíritu a la humanidad entera, para que seáis tocados por ésta Luz Divina y
podáis tener una Fuerza grande y podáis luchar contra la maldad de satanás.
Ciertamente no todas las almas están dispuestas a ello ni están dispuestas a la
lucha, que será frontal contra satanás y sus secuaces, pero aquellas almas que
han dado su “Fiat”, que han permitido que sean tocadas por Mi Amor, estas almas
podrán luchar contra las fuerzas de satanás y lo podrán vencer, porque Yo
estaré a través de éstas almas luchando y satanás no puede contra Mí ni podrá
contra éstas almas.
Mi Hijo os vino a dar la Luz y pocos
quisieron tomar ésa Luz, ahora viene nuevamente la Luz a través de vosotros,
los que habéis abierto vuestro corazón y Me habéis regalado vuestra voluntad
para que Yo trabaje a través de vosotros. Ahora la Luz se dará a través de los
apóstoles de estos tiempos, que sois vosotros, los que quisisteis ser
preparados por Mí, vuestro Dios, por Mi Hija, la Siempre Virgen María. Seréis
luz ante las naciones, seréis Sabiduría para guiar a pueblos, seréis amor para
darles a los corazones lo que no han querido tomar y para que se puedan unir
todos como verdaderos hermanos.
Serán momentos de lucha espiritual
muy fuerte, porque aquellos que no han querido abrir su corazón, aun teniendo
palpablemente situaciones Divinas a su alrededor, tratarán de negarlas, tal y
como negaron a Mi Hijo, estando Presente ante ellos el Dios-Hombre. Así es el
corazón del hombre, terco, obstinado, obscurecido por el pecado y deberéis
tener la paciencia que tuvo Mi Hijo y el amor para que, con paciencia, tratéis
de enseñar y mover ésos corazones obstinados y obscuros a la Luz, a Mi Luz
Divina.
Lucharéis, pero con las Virtudes y el
Amor, Mis pequeños, y no con armas destructivas, porque Yo quiero regresar a
todas las almas al Reino de los Cielos y ya os he repetido, otras veces,
que no lucharéis para destruir, sino lucharéis para reconstruir a
las almas que no han querido venir a Mí. Eso es lo loable y bello de
estos momentos, Mis pequeños, que va a ser una lucha espiritual, pero
para reconstruir Mi Reino sobre la Tierra y en el Universo entero.
Satanás produce guerras y produce
maldad y muerte para destruir al hombre, tanto en lo físico como en lo
espiritual, pero ésta lucha, principalmente, es una lucha Divina contra los
poderes de satanás, como os dije, para reconstruir a las almas, para
santificarlas, para llevarlas a su perfección.
Entended esto, Mis pequeños, para que
vuestro corazón no se llene de maldad y de odio, como satanás quiere que os
llenéis, y que os mantengáis siempre luchando contra el hermano, destruyéndole
en cuerpo y alma, porque entonces seríais instrumentos de satanás, aún en estos
momentos que se van a dar.
Deberéis ser Mis instrumentos, porque
vais a unir lo que se desunió por el Pecado Original, y las Enseñanzas de Mi
Hijo se dieron para eso, para la unión de todos vosotros, para la unión
fraterna, para la unión Universal, para que el Cielo se dé ya sobre la Tierra.
Gracias, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: DadMe, de ahora en adelante, todos los momentos de vuestra existencia hasta que seáis tomados de regreso al Reino de los Cielos.
Hijitos Míos, quiero que estéis muy pendientes de todo lo que hacéis, si no lo habéis hecho a lo largo de vuestra vida, dadMe, de ahora en adelante, todos los momentos de vuestra existencia hasta que seáis tomados de regreso al Reino de los Cielos.
Sobre: DadMe, de ahora en adelante, todos los momentos de vuestra existencia hasta que seáis tomados de regreso al Reino de los Cielos.
Hijitos Míos, quiero que estéis muy pendientes de todo lo que hacéis, si no lo habéis hecho a lo largo de vuestra vida, dadMe, de ahora en adelante, todos los momentos de vuestra existencia hasta que seáis tomados de regreso al Reino de los Cielos.
No os imagináis, Mis pequeños, cómo
gozo cuando vosotros Me ofrecéis vuestros detalles, vuestros trabajos y,
especialmente, porque os acordáis de Mí. Ciertamente, para ofrecerMe todo lo
que vais a hacer durante el día o durante vuestra vida, vosotros Me tenéis
presente y Yo gozo de esto, Mis pequeños, porque son tantas, tantas las almas
que se olvidan de Mí, de Mi Existencia, de Mi Presencia en su vida, que eso Me
duele, Me aflige, porque, Mis pequeños, os he dado todo. Vosotros vivís por Mí,
crecéis por Mí, os llenáis de Mí, para que vosotros Me compartáis, Me deis a
vuestros hermanos y vivamos unidos.
Sí, Mis pequeños, todos
vuestros momentos Me pertenecen, porque Yo os he dado el don de la vida. Cuando
vosotros Me estáis compartiendo y Me estáis tomando en cuenta, en todos los
momentos de vuestra existencia, es un gozo inmenso para Mí. También vosotros
gozáis cuando estáis pendientes de la vida de vuestros pequeños y gozáis cuando
ellos os ofrecen sus pequeñeces, lo que hacen en la escuela o lo que pudieron
hacer en el hogar, cuando vosotros les pedisteis ayuda y ellos, en su
inocencia, os ayudaron y os dieron en su pequeñez, lo que pudieron. Vosotros
debéis estar conscientes de vuestra pequeñez, pero los regalitos que Me dais,
en vuestra pequeñez, los gozo infinitamente, Mis pequeños y, ciertamente, los
gozo y lo sabréis cuando regreséis al Reino de los Cielos, cómo os voy a
presentar vuestra vida y cómo voy a repasar con vosotros ésos gozos tan bellos
que Me disteis. Soy un Dios de Amor y Soy muy sensible al Amor y cuando
vosotros actuáis en el amor, y Me lo ofrecéis, es cuando gozo más porque,
ciertamente, podéis actuar en el amor con vuestros hermanos, les ayudáis, les
cuidáis, pero si no Me ofrecéis ésos momentos, en que ellos gozan y vosotros
también, Me estáis haciendo a un lado de vuestra vida y Yo no estoy gozando lo
que vosotros estáis gozando. Al momento en que vosotros Me tomáis en cuenta y
Me ofrecéis ésos momentos, todos gozamos, vosotros con lo que disteis, aquél
que recibió, y Yo, acompañándoos a vosotros. Os pido, Mis pequeños, no Me
hagáis a un lado de vuestra vida.
Ciertamente sois muy olvidadizos y estáis muy embebidos con lo vuestro, pero practicad, Mis pequeños, poco a poco, para que se os vaya haciendo un hábito. LlamadMe, que Yo estaré presto para estar con vosotros. Poco a poco Me iréis incluyendo en todo lo que hacéis en vuestra vida y veréis que todo os empezará a salir mejor, porque al estar Yo en todos vuestros proyectos, en todo lo que hacéis, Mi Presencia hará que todo se dé mejor, Mi Sabiduría os ayudará a que todo se vaya perfeccionando y Mi Amor caerá sobre vosotros y gozaréis doblemente el gozo del bien que haréis a vuestros hermanos.
Gracias, Mis pequeños.
Ciertamente sois muy olvidadizos y estáis muy embebidos con lo vuestro, pero practicad, Mis pequeños, poco a poco, para que se os vaya haciendo un hábito. LlamadMe, que Yo estaré presto para estar con vosotros. Poco a poco Me iréis incluyendo en todo lo que hacéis en vuestra vida y veréis que todo os empezará a salir mejor, porque al estar Yo en todos vuestros proyectos, en todo lo que hacéis, Mi Presencia hará que todo se dé mejor, Mi Sabiduría os ayudará a que todo se vaya perfeccionando y Mi Amor caerá sobre vosotros y gozaréis doblemente el gozo del bien que haréis a vuestros hermanos.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto Misterio, Habla
Dios Padre.
Sobre: Estáis engañados por satanás y estáis cuidando solamente vuestros bienes materiales y no vuestros bienes espirituales, que son los más necesarios para vuestra salvación eterna y la de los vuestros.
Hijitos Míos, entre los engaños a donde os lleva satanás, está la distracción en la cual vosotros fácilmente caéis al estar viendo los acontecimientos que se están dando alrededor de la Tierra. Os distraéis mucho en lo que sucede: que si la economía subió, bajó, que los desastres en un lado y el otro, asesinatos, guerras, maldad, pero no os estáis fijando ni estáis cuidando lo más importante en vosotros, que es el estado de vuestra alma.
Sobre: Estáis engañados por satanás y estáis cuidando solamente vuestros bienes materiales y no vuestros bienes espirituales, que son los más necesarios para vuestra salvación eterna y la de los vuestros.
Hijitos Míos, entre los engaños a donde os lleva satanás, está la distracción en la cual vosotros fácilmente caéis al estar viendo los acontecimientos que se están dando alrededor de la Tierra. Os distraéis mucho en lo que sucede: que si la economía subió, bajó, que los desastres en un lado y el otro, asesinatos, guerras, maldad, pero no os estáis fijando ni estáis cuidando lo más importante en vosotros, que es el estado de vuestra alma.
¿Cuántos de vosotros estáis en estado
de Gracia? ¿Cuántos de vosotros estáis transmitiendo amor, ya sea en forma
personal o ya sea a través de la oración? ¿Cuántos de vosotros asistís lo más
seguido que podéis a la Sagrada Eucaristía? ¿Cuántos de vosotros actuáis en
Caridad con vuestros hermanos necesitados, que pueden ser niños abandonados,
ancianitos, a los que nadie ayuda ni acompaña, a madres solteras, familias de
escasos recursos? Tantas y tantas necesidades que existen en vuestro mundo,
pero que vosotros no asistís, porque estáis engañados por satanás y estáis cuidando
solamente vuestros bienes materiales y no vuestros bienes espirituales, que son
los más necesarios para vuestra salvación eterna y la de los vuestros.
Por eso, os digo que estéis muy
atentos y que Le pidáis a Mi Santo Espíritu que os dé los dones y capacidades
para poder luchar contra satanás en estos momentos de la humanidad, en estos
momentos cambio, en estos momentos de gran prueba espiritual para todos
vosotros.
Si Yo os he dicho que la prueba es
espiritual y que debéis luchar con amor y con virtudes, no lo estáis haciendo
al estar solamente viendo por vuestros propios intereses y no por Mis
intereses, que para eso bajasteis a la Tierra, para darle a vuestros hermanos
lo que necesitan en cuidados, en lo personal y en cuidados en lo espiritual, a
través de vuestra oración.
Os
he repetido esto varias veces, pero volvéis a lo mismo, buscáis cuidar
solamente vuestros bienes materiales y no los bienes espirituales y por eso
estoy permitiendo que se os vaya acabando lo material, para que os apoyéis en lo
espiritual, cuando veáis que ya de lo material os queda poco o prácticamente
nada. Cuando vosotros os apoyáis en lo espiritual, en ése momento empezáis a
crecer y empezáis a ayudar a vuestros hermanos en la parte espiritual y la
parte espiritual os va a ayudar a que se empiecen a producir los Milagros que
tienen que venir a la Tierra por parte Mía y esto se dará cuando estéis
confiando plenamente en Mí, vuestro Dios y no estéis confiando en vuestras
capacidades humanas. Vosotros creéis que todo lo que tenéis lo hacéis con
vuestras manos y con vuestras capacidades y no Me dais a Mí ningún mérito, ya
que Yo proveo de todo, tanto de lo material como de lo espiritual, mientras
vosotros estáis viviendo sobre la Tierra y no estáis viviendo solamente en
cuerpo, estáis viviendo también en alma y Yo os estoy proveyendo de lo que
necesitáis en ambas entidades, pero poco meditáis sobre esto y muy pocos de
vosotros lo hacéis. Por eso todo esto que estoy permitiendo, es para que
vosotros os interioricéis, para que Me busquéis en vosotros, para que los
dolores y la escasez de lo material os lleven a encontrar el verdadero Tesoro
que vosotros debisteis haber buscado desde pequeñitos y debisteis haber
acrecentado a lo largo de vuestra vida. Yo Soy vuestro Tesoro, no
las cosas del mundo, vosotros debisteis haber atesorado, a lo largo de
vuestra vida, amor, Virtudes, capacidades espirituales y, si ahora os
preguntara cuánto de esto tenéis y cuánto habéis potencializado a lo largo de
vuestra existencia, ¿qué Me diríais a Mí, vuestro Dios?, Yo lo sé y vosotros
¿lo sabéis? Tenéis todavía un tiempo que pasar sobre la Tierra, cambiad pues ya
de actitud y volveos a lo espiritual, que es vuestro verdadero Tesoro.
Gracias, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.
LINDA REFLEXION
DIOS NOS PREGUNTA SOBRE EL PADRENUESTRO
HOMBRE: Padre Nuestro que estás en los cielos..
DIOS: Sí.. Aquí estoy.
HOMBRE: Por favor … no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tú me llamaste!..
HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy rezando…. Padre Nuestro que estás en los cielos…
DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.
HOMBRE: ¿Cómo?
DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los Cielos. Estoy aquí. ¿En qué te puedo ayudar?
HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo.
DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que estás en los cielos, si no sabes que el cielo es paz, que el cielo es amor a todos…
HOMBRE: Es que realmente no había pensado en eso.
DIOS: Pero… prosigue tu oración.
HOMBRE: Santificado sea tu nombre…
DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
HOMBRE: Quiero decir… quiero decir… lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!
DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.
HOMBRE: Ahora lo entiendo. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. “Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo…”
DIOS: ¿Estás hablando en serio?
HOMBRE: ¡Claro! ¿Por qué no?
DIOS: ¿Y qué haces tú para que eso suceda?
HOMBRE: ¿Cómo que qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración. Hablando de eso… sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en el cielo y en la tierra también.
DIOS: ¿Tengo control sobre ti?
HOMBRE: Bueno… ¡Yo voy a la Iglesia!
DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que dedicas a ver la televisión y el poco tiempo que me dedicas a Mi?
HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar!
DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad, el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad….
HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues me quejo de todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol me quejo del calor, si mandas frío, continuo quejándome. Pido salud, pero no cuido de ella. Dejo de alimentarme bien o como mucho.
DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo…”danos hoy nuestro pan nuestro de cada”…
DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No sólo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras! Deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa…
HOMBRE: “Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden…”
DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?
HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.
DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿Qué quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto. Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de ti! ¿Entiendes?
HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.
DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece. Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar todo para ti. Basta que tú lo quieras.
HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?
DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te perdonaré a ti y te aliviaré.
HOMBRE: Pero Señor.. No puedo perdonarlo.
DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!
HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor! Muéstrame el camino a seguir.
DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y tú… ¿Cómo te estás sintiendo?
HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios.
DIOS: Ahora terminemos la oración.. Prosigue…
HOMBRE: “No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal…”
DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.
HOMBRE: y ahora.. ¿Qué quieres decir con eso?
DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado. No uses todo eso como salida de emergencia.
HOMBRE: ¡No te entiendo!
DIOS: ¡Claro que me entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.
HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname Señor.
DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación, medita cada palabra que dices. Termina tu oración.
HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí, “AMEN!”
DIOS: ¿Y qué quiere decir “Amén”?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la oración.
DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ SEA, estoy de acuerdo con todo lo que oré.
HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.
DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece en mi paz!
HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo